
Pertenezco a la generación de los 80. Creo que es una de las más ricas en cuanto a contenido audiovisual, en cuanto a transmisión de valores morales, éticos y naturistas a través de ese maravilloso invento llamado “dibujos animados”. Realmente no sé porqué me ha dado por empezar este post pero creo que tiene algo que ver con recordar cierta conversación que tuvo lugar a las 4 de la mañana y en la que hubo muchos enlaces de esa maravillosa página llamada “YouTube” a momentos míticos de mi tierna infancia. O tal vez ha sido porque cada día que enciendo la televisón y veo la basura que hay emito un suspiro pesaroso y pienso un “ojalá pusieran los dibujos que veía yo cuando era pequeña”. En realidad creo que el motivo no importa, simplemente me ha dado la vena de recordar esas series que ocuparon mis horas y que me me marcaron tanto que aún a día de hoy recuerdo sus openning y los tarareo en algún que otro momento en que descubro a alguien que también vivió esos grandes y míticos momentos.
Me viene a la cabeza que cuando mi madre se iba a trabajar de noche en el hostpital no volvía a casa hasta las ocho y media de la mañana del día siguiente. Yo tenía que ir al colegio y aprovechaba que ella no estaba para levantarme un poco antes y poner la televisión para verla un rato antes de irme. Me sentaba en el sofá, tapada con la bata y mis zapatillas de leones y dejaba de existir para el resto del mundo. Me concentraba profundamente en ver “Sailor Moon” y brincaba de alegría cada vez que el Caballero del Antifaz aparecía con su característica rosa. ¿Y a quién de los nacidos en mi etapa no le viene a la cabeza las míticas tardes viendo “Oliver y Benji” cuyos partidos duraban una semana y que hicieron que muchos nos aficcionaramos a ese deporte? ¿Fui la única que conoció series de BUENA calidad española como “Los Trotamúsicos”, cuyo final me hizo derramar lágrimas? Y si habéis sido niños de verdad no han podido faltar en vuestro repertorio particular esas series tan cargadas de valores como son “David el Gnomo”, “La Aldea del Arce” o “Érase” (con todas su variantes).
Es curioso que antes no las valorara. Para mí resultaban un entretenimiento y no me planteaba demasiado acerca de ellas. Sin embargo, ahora que ha pasado el tiempo, a menudo vuelvo la vista atrás y me doy cuenta de que marcaron en mayor o menor medida mis años más dulces. Y me da rabia ver que esas grandes series han quedado en el saco de los recuerdos de esos niños ochenteros que tuvieron la ocasión de ver a “Willy Fog” surcar el mundo en ochenta días mientras “Dartañan y los tres Mosqueperros” exhaltan la amistad y el honor y nos marcaban en la memoria ese mítico lema del libro de Dumas…
Uno para todos y todos para uno, que no mueran los buenos recuerdos ^_^
Sin olvidar series como Fragel Rock y sus curris! o caballeros del zodiaco(yo era fan de Fénix q iba con su rollo chico malo q luego se hace bueno y palma heróicamente!) o series tb de la época q veía a escondidas con mi hermana x ser de edad inadecuada(jeje , q risa) como V….q miedito cuando se quitaba la máscara la Dayana esa , menuda tia lagarta!
En fin …. ahora tienen los teletubbies :0